miércoles, 20 de agosto de 2014

Notas de un affair presidencial: Peña Nieto y Andrea Legarreta




Me parece más sensato, más honesto... De la noche a la mañana, el Señor Presidente se ha conectado con SUS medios, con sus espacios. ¿De dónde es el Señor Presidente sino de programas como Hoy? Ahí se le entiende, se le valora como a uno propio; su comedia presidencial ahí es bien valorada, sus alcances son magníficos, su audiencia es la adecuada.

Quizá lo desagradable es que en ese show, en esa maquinaria mediática, en ese mundo de fantasía de lo bien logrado, no quepa espacio para la cordura, para la autocrítica, para todas las voces.

¿No tenemos voz los mexicanos? Ahora mismo carraspeo, trato de poner atención a lo que sale de mi boca, de mis manos, preguntándome en dónde está mi opinión, a quién llega, quién la entiende. Bueno, es un país de suavidad en las palabras... O bien, de emociones fuertes: aquí se escuchan con más claridad las puñaladas, por supuesto las balas, aunque sean de goma.

“Eso suena muy bien, es muy motivante de verdad, emociona escucharlo”, dijo Andrea Legarreta, en un éxtasis orgásmico. Y quise emocionarme como ella, pero, ¿qué le causaba tanto regocijo? Quizá me perdí en la complejidad de su conversación.

Por lo demás, la “charla” me pareció bastante organizada, sobria, siguiendo un guión bien cuidado, como un comercial de... televisión. Aunque no pude dejar de preguntarme, ya en un simple arranque vulgar, como el ambiente mismo: sabiendo de los gustos de Peña Nieto por las chicas de la farándula, ¿Andrea se arreglaría especialmente para él?


El video en:
https://www.youtube.com/watch?v=uQc15CJC6MM