martes, 28 de junio de 2016

Peripecias de los maestros en México




Tengo veinte años dando clases en educación básica, casi quince en el Sistema, y cuando comencé me sentaba a la hora del recreo, receso le dicen aquí, a comer mirando a mis alumnos perseguir sueños y pelotas. Mis preocupaciones se centraban en la clase, en los temas que habría de presentar, y en su entendimiento.

Veinte años después la vida escolar es diferente. ¿Cuándo la docencia quedó desacreditada, desde qué visión gubernamental, desde que postura sindical? El maestro de hoy en su concepción no es el mismo de antes, y es simple, habrá que desterrar la imagen sentimentaloide del maestro, pero también habrá de entender su postura, su labor, con profesionalismo.

El maestro, efectivamente, tiene una posición que le exige de capacitación constante, de conocimientos en diversas áreas, de gusto por su profesión, de autocrítica, de superación constante; el maestro no se puede dar el lujo de estancarse en posiciones pedagógicas arcaicas, de dar por terminado el conocimiento.

Entonces, al maestro se le evalúa desde el año pasado, se le mide. Pero, ¿qué instrumentos de evaluación se aplican, quién los diseña, con qué criterios? Yo presenté ese examen y me pareció alejado de mi realidad como profesor. ¿Eso era lo importante para ellos? Me pregunté. ¿Qué profesores, en el aula cada día, fueron consultados en el diseño de los exámenes? La evaluación es un proceso complejo, eso lo sabemos los maestros, que se basa en muchos rasgos, muchos de ellos no evidentes a simple vista.

No reprobé el examen, si acaso fuera importante. Y no estoy en contra de la evaluación, estoy en contra de las formas, de la manera en que se utilizan (como medio de control), de sus contenidos y de los tiempos.

Pero me desvío acomodándome en el lugar de los que han analizado la profunda problemática de la Reforma Educativa, y que puntualmente la han debatido. Lo que pretendo es presentar el panorama desde el aula, desde la vida a pie del profesor. Y aquí van unos cambios:

Uno: Los recesos vacacionales están en extinción, la escuela de verano se perfila; ya en estos años tenemos recesos de 4 semanas. Y me parece escandaloso que nadie hablé de la necesidad de ese receso: el quehacer docente no sólo es agotador físicamente, lo es intelectual y emocionalmente. No es trivial, dar clases a 300 alumnos por día (algunos mucho más), resulta en enfermedades físicas, psíquicas y nerviosas, como lo establecen muchos estudios.

Dos: La presión social va en aumento: la imagen del maestro, vulnerada en los medios y desde las reformas, nos presenta de una manera que no favorece ni nuestro trabajo ni nuestra seguridad.

Tres: La Escuela se ubica en una evolución que resulta de manejos empresariales en la escuela misma, que no la dignifica, sino la transforma en una micro empresa con objetivos lejanos de la Escuela como motor del desarrollo de su comunidad.

Cuatro: La Reforma Educativa es de forma y de fondo una reforma laboral que modifica el patrón de ingreso y permanencia de los profesores (no necesariamente malo, bajo exámenes de oposición), pero que vulnera la seguridad social de los mismos.

Cinco: Las prioridades parecen obvias: ahorro de dinero. Los grupos se fusionan contra toda lógica pedagógica, el siguiente año escolar no habrá libros de texto nuevos, las licencias médicas se fragmentan para evitar la contratación de personal eventual…

Seis: La Escuela en sí es diferente, sus prioridades… El objetivo es abatir la reprobación en un medio que causa la degeneración del alumno. El comentario común es “vienen muy mal”. En mi experiencia, jamás había tenido tanto problema para la comprensión de ciertos conceptos básicos de ciencia con mis alumnos (desapareció  la materia Introducción a la física y a la química, por ejemplo). En esta mecánica entran directores, supervisores, jefes de enseñanza. Es evidente que la simulación priva, y la simulación es un rasgo difícil de medir, y que al mismo tiempo dificulta la cuantificación objetiva de nuestros logros en la enseñanza.

Siente: Las evaluaciones para conocer la medida en que los estudiantes logran el dominio de un conjunto de aprendizajes esenciales, siempre han parecido descanchadas, para otros mundos. Por si fuera poco, PLANEA, que sustituye a ENLACE, dejó de aplicarse por asistentes externos, y me pregunto de la confiabilidad de los resultados.

Ocho: La transformación de la realidad en nuestras escuelas es aterradora: nuestros alumnos no sólo presentan deficiencias en conocimientos básicos, o en la concepción errónea del mundo y sus fenómenos (físicos, químicos, sociales), sino en la postura, en su visión de sí mismos: en los últimos tres años he recibido más agresiones que en toda mi vida como docente.

Ser maestro ya no es como antes, yo no soy como antes, las exigencias ya no son las mismas, nuestro poder adquisitivo tampoco, ni nuestros logros laborales. El país tampoco es el mismo, pero el discurso oficial es exultante, es tercamente positivo: las Reformas son necesarias para que la educación de nuestros hijos mejore. 

¿Qué es lo que miran esas personas?

Los maestros en Oaxaca, rasposos, mal encarados, subversivos, son personas educadas; alcanzan a ver que algo no va bien, alcanzan a ver la trampa o la estupidez, alcanzan a ver que no son las maneras, que nadie nos consultó a tiempo. En cambio, en la cúpula se fortalece la necedad, la pobreza de visión, o mucho peor, la maldad.

miércoles, 22 de junio de 2016

Guerra de guerrillas visual (o la tarde del tlacuache)






En días pasados se viralizó la imagen en donde un individuo lanzaba de la cola a un tlacuache, en lo que parecía una protesta callejera, más precisamente, la de los maestros en Nochlixtlán (Oaxaca). En contexto, destacaban los helicópteros, las armas automáticas, las granadas de gas lacrimógeno de los federales. Vaya divergencia, era obvio pensar.

Sin embargo, la imagen no correspondía a dicha refriega, sino a una festividad en Yucatán en honor a San Bartolo.

Para los escrupulosos de la información, como me puedo considerar, es una burrada utilizar una imagen que no corresponde a lo que se le atribuye, y es evidente que en los medios circula esa información evidentemente descontextualizada, apócrifa o simplemente una falseada a medias. Sin embargo, los lectores, los navegantes en general, no son ni reporteros, ni estudiosos, ni investigadores (lo que no quita el derecho que todos tenemos a la información veraz), sólo simples internautas que se mofan, valoran, califican y se hacen de una idea de la realidad a partir de lo que observan.

No es trivial, pero tampoco toda la información que se maneja en la red es falsa o está trucada. No es trivial, pero en oposición, del lado gubernamental, también es sabido del uso de tecnologías para bloquear contenidos específicos, bots, o cuadrillas de personal que sofocan trending topics (tendencias o temas del momento) contrarios a los intereses de instituciones o personas. Es una lucha desigual, en términos económicos y tecnológicos, no necesariamente en el número de individuos.

El hecho es que existe una problemática compleja en Oaxaca, en México, en la educación, en el manejo de la información de los medios, en la distribución de la riqueza y de la información, en la manera de resolver los problemas, en el uso del poder… Y que eso se traduce en la realidad nacional que observamos y padecemos todos los días.

En respuesta a lo anterior, ¿todo se vale? Algunos queman camiones, cierran carreteras, lanzan petardos, cócteles molotov… Hay quienes toman el camino de las armas (ahí está el EZLN, probablemente la organización subversiva menos reprochada en México), otros se desnudan en plena calle, y unos más hacen memes con material variado, y lo publican. ¿En serio es tan malo? Y en cambio: ¿Se vale la desaparición de miles de personas, la muerte de muchos más? ¿Se vale la corrupción, la falta de equidad en la justicia?, ¿se vale la educación que tienen nuestros alumnos, el hambre de las comunidades en el sur o el norte del país?

Cuestión de enfoques.



Regresando a la imagen y el contexto en el que se utilizó: ¿No puede ser considerada una metáfora visual? Si lo que quería plantearse era la diferencia de fuerzas, funcionó: es encantadora la distancia entre ambos ejemplos (el federal y el de los civiles armados con animales), y así mismo el cruce circunstancial entre ellos. Cuando uno mira la imagen, resulta evidente que hay una desproporción en armas brutal, y la sensación que provoca es de entre comicidad e indignación. Se logra el objetivo.

Usted, joven investigador social, no lo haga. Usted, lea con cuidado, analice antes de utilizar, busque las fuentes… Pero ríase de la ocurrencia, y sobre todo, llegue al fondo de la realidad, ahí en donde están las crudas imágenes de los que sí murieron.

(Y del pobre tlacuache, nada se sabe).

Algunas páginas consultadas fueron:
http://www.expressmetropolitano.com.mx/conoces-origen-esta-imagen-kots-kaal-pato/
http://aristeguinoticias.com/1812/mexico/bots-del-gobierno-federal-y-de-qr-contaminaron-debate-sobre-reforma-energetica-paez/

martes, 14 de junio de 2016

Finiquito de un fraude anunciado






¿Qué pasó con el voto por voto, el casilla por casilla? Después del cómputo, en Ensenada todo volvió a la normalidad; los más de 25 mil votos que recibió el candidato independiente, los más de 25 mil votantes, ahora guardan silencio.

¿Qué pasó con esos mensajes a favor del PRI en los celulares, con la compra de votos de la que todos sabemos? Es difícil comprobar esos hechos. Pero, ciertamente, nadie habló de ello, nadie se quejó, nadie cuestionó profundamente la escasa votación, su raíz en el descrédito de la democracia.

Ensenada, por cierto, será gobernada por un priísta que fue elegido por menos del 10 por ciento del padrón electoral.

Por ahí se le miró al independiente, en un bar del la ciudad el fin de semana, quizá celebrando que quedó en segundo lugar. Vaya cosa.



Pedro Kumamoto, al parecer el primer candidato independiente en ganar una elección popular, dice en su artículo de opinión No basta con sacar al PRI: Decir que a los independientes les va mal y que al PAN le va bien es un ejemplo de estos mensajes desde el status quo. Hay razón en ello, y califica a esa postura de reduccionista; también estoy de acuerdo.

La realidad es que existe, en términos legislativos, una delgada línea que separa al PRI del PAN; en términos de gobierno me parece lo mismo. Por otro lado, y para apuntalar la idea, 7 de los doce candidatos panistas fueron del PRI, y de los 7 que ganaron 4 fueron priístas. Ahí todos son compadres, en la cúpula, en el poder.

La alternancia entre el PRI y el PAN dejó de ser una ilusión.

En el desánimo que se pretende fundar en el electorado sobre la participación independiente, hay algo de lo mismo: ¿cuánto tardaremos en aprender que los independientes son un poco lo mismo de todos nosotros, con la diferencia ostentosa de no depender de nadie? Siempre será deseable un extra de educación, cultura e interés en la otredad. Me asombra la faceta del gobernador de Nuevo León (independiente), tan machote, tan claridoso, tan, tan… En el twitter de Julio Cesar cano se lee, a propósito del Bronco: “A una niña gorda no la quiere nadie”: exclamó el gobernador de Nuevo León. Pero luego el gobernador rectificó: No me refería a gordura física sino al embarazo de las adolescentes que por ese motivo pierden oportunidades.

Lo que preocupa es: ¿cuántos mexicanos votarían por un independiente de ese calibre?, tan gobernador, tan idiota. Kumamoto me parece una versión más interesante, un tipo que va formándose entre la miseria de la clase política mexicana, y casi me atrevería a decirle: mano, no te quedes ahí, te me vas a echar a perder (y, ¿qué respondería).



Como cierre, aquí en Ensenada al final no pasó nada, no cerraron carreteras, no se dejó el paso libre en la caseta de la autopista, no hubo enfrentamientos con la policía. Aquí todo es civilizado, es decir, los candidatos, independientes o dependientes, se la tomaron con calma: que se maten los del sur, aquí la pobreza sabe a esperanza, mientras haya cerveza y carne asada. 

Ya lo dice el joven independiente en su página:  No nos desgastaremos en convocar a la rebelión social, porque somos hombres y mujeres de trabajo y de ideas.

Y es que en estos tiempos, la rebelión social es indeseable, ¿apesta?

(En Ensenada faltan 4 días para la entrega de constancias de mayoría... Veremos qué gracia social nos da una sorpresa).

Algunas páginas consultadas:





martes, 7 de junio de 2016

La élite y más precisiones sobre las votaciones (locales)





Un pionero de la medición de la desigualdad, Vilfredo Pareto, definió a las élites de acuerdo a un modelo dicotómico de la población: el inferior o la clase no selecta y el superior, la clase selecta o élite, que a su vez se divide en dos: la clase selecta de gobierno y la clase selecta de no gobierno; es decir, en términos concretos, entre gobernados y gobernantes (más aún, cuando la élite del no gobierno, que puedo entender como la burguesía, se involucra constantemente como autoridades, haciendo difícil de identificar esa división social).

A partir de esa enunciación, Pareto sitúa al sentimiento como fuerza dominante de la conducta social, dejando a la lógica un papel residual. Afirma que la élite se mueve en función de sus intereses, mientras que las clases inferiores y sometidas son impulsadas por el sentimiento.

¿Qué sacar de lo anterior? Una explicación fina es la utilización de cualquier medio, por la élite, para satisfacer sus intereses, lo que fomenta el sentimiento social dentro de los subordinados.

¿A qué llamar sentimiento social?, ¿a la búsqueda de la igualdad, de la justicia?, ¿al dominio de la acción no lógica, al predominio de los sentimientos sobre la razón? Pero, ¿cómo conviene la sin razón a las clases dominantes? De la razón deriva el entendimiento de la realidad, y de su correcta lectura el entendimiento del entramado social en donde se ubica el individuo. La sin razón es débil argumentalmente, y los juicios que esgrime la élite parecen fundados en lo contrario, en la lógica que los establece en la cúpula, en la estancia del poder.

Me atrevo a pensar que la lógica de los desgraciados, de los gobernados, del proletariado, de las clases dominadas, se funda en la fantasía, en la lectura pobrísima de la realidad.



A propósito de las recientes votaciones en la localidad, hay líneas interesantes que me parece importante rescatar:

Las inconsistencias en la votación son muchas, siempre lo han sido, pero ahora que está involucrada una parte de la población con el candidato independiente, hay una respuesta inmediata (¿inteligente, razonada, lógica, emocional?).

Resulta obvio que el mayor daño fue el abstencionismo (¿en dónde estaban casi trecientos mil votantes en un domingo soleado en la ciudad de Ensenada?).

Efectivamente, podría haber algunos miles de votos perdidos (¿para qué partido?), pero este "sentimiento" domina sobre la responsabilidad de asumir que a la generalidad le importa poco el devenir de la ciudad y sus ciudadanos.

Probablemente el mayor fraude se efectúa antes de la elección, con el manejo de los medios, con los acuerdos, con la compra y venta de votos (¿quién paga, quién está interesado en llegar al poder o mantenerse en él?), pero en este rubro es complicado razonar con las autoridades (o esgrimir argumentos lógicos, demostrables).

El PAN no parece sorprendido con SU SEGUNDO LUGAR, y con cierta lógica, como segundos, debería recaer en ellos la responsabilidad de la queja, de la lucha, pero no es así (¿hay acuerdos que desconocemos?).

La emoción, los sentimientos, ¿la sin razón? la pone el independiente (¿podría ser que los beneficiados de un recuento de votos fueran los panistas?).

Importante también:

¿Sólo se busca la justicia cuando nos involucra cercanamente?

¿Sólo debe ser importante que existan votaciones justas en la localidad? ¿El fraude en las elecciones nacionales pasadas no era importante?

¿La indignación no debe de involucrar todos los aspectos de la vida social: educación, economía, salud, justicia social?

Y pudiéramos abordar algunas “minucias”: ¿No debiéramos estar atentos a la problemática de los campesinos en San Quintín? (¿Quién de los candidatos se estableció en la incomoda realidad de ese Valle?).



Vamos entendiendo a la realidad con otra profundidad, con otra extensión. En la transformación, en la revolución, también hay otra versión de los sentimientos, se llama utopía.


(Texto en cursivas: http://ssociologos.com/2012/06/26/la-sociologia-del-vilfredo-pareto/?utm_source=hootsuite)

lunes, 6 de junio de 2016

Apuntes sobre lo que las elecciones nos dejaron



Volvió a ganar el PRI, lo que no debe ser una sorpresa en Ensenada, tan lejos de ser una ciudad progresista.

En un sondeo rápido en las redes sociales, parece evidente la suspicacia de que perdió de “mala manera” el candidato independiente. Quizá sus sospechas tengan un atraso de más de una década.

La desilusión de los que se embarcaron en la aventura de creer que frente a una mecánica partidista brutal todo se puede.

La seguridad de que a la mayoría de la gente no le interesa, no cree, ni en partidos ni en actores políticos. Hubo una abstención de hasta el 70 por ciento.

Ningún castigo a las administraciones priístas en el municipio. En Baja California, sabe a un castigo más bien absurdo, pues ganó el PAN.

La sensación de otra fragmentación en la izquierda.

La confirmación de esa nueva modalidad de fraude, la que se labra voto a voto, mensaje a mensaje en los teléfonos, despensa a despensa, con cantidades impensables de pesos.

La confirmación de que el Partido Verde Ecologista es el PRI, que Nueva Alianza es el PRI,  de que el PRD y el Partido del Trabajo también lo es.

La ausencia de memoria histórica, o bien, ante el gran abstencionismo, la ausencia de conciencia social y política del electorado.

Seguramente el conocimiento bien arraigado de que nada vale la pena, de que lo que haga la colectividad, o uno, no sirve de nada.

A nivel nacional vale lo mismo, pero con un posicionamiento de MORENA que ya irán limando las campañas sucias poco a poco.

En los estados del sur, en donde se esperaría que la lucha fuera a muerte en contra del partido en el poder, el fraude funciona mejor. En las calles se queda la lucha, lucha que oportunamente es llamada ilegal.

Los constituyentes en la Ciudad de México serán en su mayoría de MORENA, y habrá que seguir soñando, a pesar de todo engaño, de todo robo.*

* En información reciente del periódico La Jornada: Morena logró el voto mayoritario en la elección para la Asamblea Constituyente de la Ciudad de México, pero se enfila a perderla por el diseño de la ley, pactado entre el presidente Enrique Peña Nieto y el jefe de Gobierno, Miguel Ángel Mancera. De confirmarse los resultados preliminares, será representado por apenas 22 diputados de los 99 que integrarán ese órgano, ya que este mismo partido renunció al suyo designado en San Lázaro.

viernes, 3 de junio de 2016

Veda electoral




Al fin el silencio, y aún me sorprende el discurso de esos cabrones, es decir, de esos políticos bien interesados en el bien de TODOS. Y en plena veda, llega un mensaje a mi teléfono pidiendo mi voto por el PRI y sus partidos aliados. ¿No es un delito hacer eso? A quién le importa, ellos lo mismo lo hacen.

No tengo credencial de elector, extraviada muy oportunamente, pero si la tuviera, no sabría por quién votar. Sé por quién no votar, es evidente, pero el conocimiento de los candidatos por su publicidad no me da para ninguno. NINGUNO. Y no quiero hablar mal del independiente, pero hace un gran esfuerzo por parecer normal (¿es un cambio, uno independiente tiene que ser así, común y corriente, un chico de la calle?, o ¿debe ser excepcional?); he escuchado a más de uno que dice “yo lo conozco, y…”, así justifican su preferencia. ¿Qué conocemos en realidad de las personas que fueron nuestros compañeros de clase, o de colonia?, y, ¿qué le perdonamos a los amigos?

Sin embargo, el que alguien se diga “independiente” ya es algo diferente, ciertamente con una pequeña ventaja: un ¿inepto? que se asoma entre otros ineptos.

Si me preguntaran, mínimamente pediría esto para un gobernante: educación no tradicional (nada ofrece alguien con posgrados en escuelas de visión corta, de estilo de compañía de reclutamiento de personal), compromiso social (no es deseable que presuma que recolecta para la Cruz Roja, se esperaría experiencia en el verdadero trabajo social no asistencialista), cultura general (por aquello de una visión amplia de la realidad, de la vida, por aquello de otras opciones para resolver problemas complejos)… Honestidad, que viene ligada a la educación, y capacidad para comunicarse con las personas. Aún todo ello, sin un equipo, resulta estéril, y aún todo eso sin el apoyo de un grupo de legisladores, de funcionarios de gobierno con similares características y de la gente con conciencia de la necesidad de un cambio, no sirve de nada. Luego entonces, la democracia, la libertad y la justicia, se van ganando a pulso, con el cambio de uno a uno.

Por lo pronto, ¿a quién nos merecemos? Que bien que no tengo la angustia de tener que decidir, pero sólo queda la perrada de saber quién nos gobernará, quién nos endeudará, quién robará, o quién se enfrentará a una mecánica política y social que ni se imagina.