miércoles, 19 de febrero de 2014

¿Cómo salir de la pobreza?





Una pequeña lista de ayuda, actividades que muchos practican en la actualidad:

Repartidor de pizza, NO, vendedor de rebanadas de pizza (4 en un día, a 10 pesos cada rebanada).

Limpia autos.

Traga fuegos.

“Oscurecedores” de vidrios de autos, que también ponen gomas en las puertas y limpia parabrisas.

Fotógrafos de instantáneas.

Dibujantes de retratos deformados.

Escritores en granos de arroz.

Pintores con aerosol de paisajes cósmicos imposibles (jamás toman en cuenta la fuerza gravitacional).

Jardineros de ocasión.

Cantantes de música cristiana, norteña, rock.

Predicadores.

Quien renta telescopios por minutos.

Bailarines callejeros (desde jóvenes y Break Dance, hasta hombres maduros bailando música pseudo prehispánica vestidos con penachos). Bailarines y cantantes con equipo de sonido precario y pistas de música de todos los tiempos en español.

Vendedores ambulantes de:

Bancos de madera, quemadores para hacer pescado a la disca, cobijas, hollas de aluminio, pomadas curativas, suplementos alimenticios, productos para el hogar por catálogo, zapatos por catálogos, productos de belleza por catálogo, pericos que hablan (dicen), cojines, perros... Productos para la limpieza a granel, flores de aluminio, trapos para limpiar, dulces, periódicos, pelotitas luminosas, sombreros, joyería de fantasía pasada como plata, de plata, accesorios hechos a mano (pulseras, aretes y dijes de piedras no preciosas, alambre, tela y cuero),, ropa de Estados Unidos, sombreros... Periódicos, bebidas en los cruceros, flores con mucha insistencia cuando vas acompañado, cosas robadas... Comida: donas, plátanos con dulce, camotes, fruta, chuncunes (rollitos primavera), arroz chino, burritos, chicles, panques (quequitos), chocolates, banderillas de dulces con picante, de bombones con motivos amorosos...

Todo para sacar el gasto para la casa, para los camiones, para comprarse unos tacos, para llevar a la novia al parque e invitarla un helado, para rentar una película, para comprarse una camisa, un reloj que brille en la oscuridad (hecho en china), para apenas pagar una fracción de la electricidad, llenar un pequeño cilindro de gas, para pagar una consulta con los médicos de farmacias que cobran 30 pesos, para imaginar que no pasa nada, que la vida no es tan mala, para comprar unos bolillos y ponerles frijoles... NO para ahorrar para viajar, no para planear unas vacaciones en Cancún, no para compararse un iPad, no para ir al teatro o comprarse un libro, no para ir al dentista, no para hacer mejoras en la casa, no para pagar una casa propia, no para andar en carro, no para ir al restaurante de mariscos, ni para mandar a los niños a clases de natación, ni de karate... Quizá para darles para unos dulces que acaso tengan plomo, probablemente para comprar algunas latas de comida, para el papel higiénico, para el retazo con hueso para un caldo.

Para ellos, para los que tienen el poder, es inimaginable pensar en la pobreza; la miseria está lejos de ellos, el agua les llega todos los días, los pagos, las entradas de dinero, los bonos cuantiosos, los negocios oscuros y generosos, las herencias, los donativos, los sobornos... Generar dinero con dinero es más fácil, se da como algo natural. Para muchos, ganar 50 ó 100 pesos al día, es agotador, a veces imposible... Ganar el dinero para muchas personas es motivo de enfermedad, de envejecimiento prematuro, de muerte; otros viven de los que mueren.

Nadie piensa en ello.

sábado, 15 de febrero de 2014

El salvador




Es buena la imagen, es decir, dice escandalosamente un par de cosas sobre el presidente de México: fuerte, seguro, inmaculado, incluso ni altivo… Serio, quizá un poco preocupado (¿por lo que no sale bien, por lo que no se arregla como el nudo de su corbata, impecable?). No hay escándalo en la imagen, sobria, en el marco tradicional de Time. El escándalo está en el “SAVING MEXICO”. Fuera cual fuere el contenido del artículo, la portada de la revista ya es favorable para Enrique Peña Nieto. Bien merecido lo tendrá ese salvador de la miseria, ese hombre fuerte de los sueños de los mexicanos, ese generador de esperanza… Joder

¿Qué hay detrás de una publicación así? Quizá regocijo por las reformas que abren a México de par en par a la inversión extranjera, quizá un genuino entender de Michael Crowley, autor del reportaje, que sin embargo, es a todas luces pobre, lejano de la realidad nacional. 

¿Cómo salvas a un país? Es verdad, son necesarias reformas estructurales, cambios profundos, educación, revaloración de las prioridades. ¿Eso pasa en México? ¿Quién se beneficia con las reformas? Una avalancha de publicidad engañosa se hace cargo de decirnos que nosotros, los ciudadanos a pie, pero ante la clara mirada, los más ricos, los que más tienen, son intocables. Nadie habla de salarios, nadie habla de un reparto equitativo de la riqueza, nadie habla de terminar con los monopolios, no hay quien controle a las televisoras, no hay quién efectivamente revolucione la impartición de justicia. Hacer un compendio de la problemática social en México, por sus problemas, sería llenar páginas, pero una forma de resumirla en pocas palabras sería: violencia, pobreza e ignorancia. Para estos tres puñales en la espalda del país, hay respuestas gubernamentales, pero son limitadas, parciales y poco profundas. Una simple pregunta: ¿Qué genera, qué satisfactores da a una vida un salario mínimo de 500 pesos por semana? (y estoy redondeando), ¿qué mierda es esa? (me gana la indignación). Eso es dejar en el abandono a millones de mexicanos a los que no los salva ninguna reforma, ninguna portada en el Time… Mismos mexicanos que buscarán la forma de sacar la vida adelante, no importa cómo, y ahí mismo está la raíz de nuestras violencias.

Y entonces, en esa misma portada, se encuentra tono suave de violencia que sacude a algunos de nosotros, los inconformes, y la miramos, la volvemos a mirar, y la deformamos, o escribimos textos como este, intentando no guardar tantas palabras de las que hacen daño.

miércoles, 5 de febrero de 2014

Bullanguero y bailador




¿Que no podemos festejar, ser bullangueros, salseros, bailadores, retozones? Por supuesto que si, bailamos la que nos pongan. Lo que indigna son los espacios, la maneras, los momentos. 

En el sótano 1 de la torre de comisiones, el presidente de la Junta de Coordinación Política del Senado y coordinador de los senadores del PAN, Jorge Luis Preciado, festejó o el día de la Candelaria (no olvidemos las razones religiosas del PAN) o el cumpleaños de su esposa, la señora Yahumira Chaviano (esposo atento, acomedido, querendón). Y que bonito es mirar los festejos de los señores que cambian el rumbo de este país, los que se preocupan por TODOS, los que se desvelan en maratónicas sesiones protegiendo nuestros intereses, o sus intereses, ya no sé. Se dice en la Jornada: “La comida y las bebidas fueron servidas por personal del Senado. El festejo empezó a las 15:30 horas y concluyó después de las ocho de la noche. Preciado estuvo muy feliz; la música se escuchaba hasta el salón de plenos y al final el panista hasta cantó con el mariachi El rey de chocolate. Que bonita persona, tan fina, tan preocupada por los menesteres matrimoniales, por el bienestar de sus chalanes, sus trabajadores, los que sostienen las charolas, los que... Caray. En un comunicado, dice el mismo periódico “ se asegura que el pasado 7 de enero Preciado se sacó el tradicional niño Dios al partir una Rosca de Reyes, en una reunión del grupo parlamentario del blanquiazul, donde se comprometió a llevar a cabo dicho festejo” (él dijo, aclaro, “me saqué el monito de la rosca”), y los panistas, claro, son hombres de leyes, hombres muy hombres, charros pues, y hasta amenizó, dicen, el baile moviéndose al ritmo de camarón pelao, canción muy popular, jocosa, sabrosona.

Pero no está mal, el salón del fiestas que es el Senado no es algo nuevo, es desde hace un tiempo, un lugar de algarabía, de felicidad, de explosiones de júbilo desde las reformas y desde las derrotas aplastantes de las minorías parlamentarias, y las abundantes masas de ilusos que esperan que, como dice la publicidad, los cambios mejoren las vidas. 

Ah, qué amargado soy, han de decir. Una de dos, o me molestó que no me invitarán, o que dijera hoy, 5 de febrero, en una comida también en el Senado: “la fiesta que se organizó ayer no fue por el cumpleaños de mi mujer. Ella se hubiera ofendido si la festejo en un patio”. Es que la gente no tiene para más, señor licenciado, y los patios son muy patios, y entendemos que usted tiene a la mano esa ayudadita, y que la señora, ¿cómo se llama su esposa?, Yahumira se merece eso y más. Bueno, habrá quien ni patio tiene en su casa, pero ahí está la calle, y habrá quien ni tenga para el pastel y las velitas, pero ahí están los gansitos, que, por otro lado, ya cuestan más de 10 pesos.

En hora buena, señor Preciado, que le notamos ese amor en el rostro, esa alegría muy mexicana, ese ánimo de aprovechar todo lo aprovechable, y tenga contenta a la señora, acostumbrada si, a las buenas cosas.

Medios:

http://www.jornada.unam.mx/ultimas/2014/02/05/inicia-comida-de-trabajadores-de-la-bancada-del-pan-pero-sin-preciado-9454.html
http://www.animalpolitico.com/2014/02/arma-fiesta-su-esposa-en-el-senado/#axzz2sUru9VRh
http://www.jornada.unam.mx/2014/02/05/politica/016n1pol