sábado, 18 de enero de 2014

Ridícula y peligrosa




En una desafiante declaración, el secretario de Gobernación calificó de “ridícula y peligrosa la demanda de los civiles mexicanos de ser considerados ante todo seres humanos”.
– ¿Qué les pasa a estos antipatriotas? –preguntó retóricamente alzando la mirada al techo de su oficina.
Advirtió que al considerarse “primero seres humanos ávidos de sobrevivir y luego mexicanos dispuestos a morir por el país” incurren en el delito de “alta traición a la Patria”.
México, 16 de enero. Revista Proceso
(http://www.proceso.com.mx/?p=362524)

Las palabras del secretario de Gobernación, Migel Angel Osorio Chong, y desearía mirar su rostro y entender su amor a México, su adoración, su religiosidad. Santo Patrono de México, mártir y visionario. Que estirpe la de nuestros servidores públicos, que desapego de sí mismos, que fortaleza espiritual y patriótica. Antes que renegar, antes que pensar en nuestros hijos, por Dios, pensar en México, que tanto y tanto (y tanto) nos da. ¿Qué no basta que nos den suelo?, claro, por encimita, que el subsuelo, ya es otra cosa.

¿Qué es México? Fuera de toda definición geográfica, México es su gente. El territorio nacional es su creación, su indisciplina o su fuerza, su cobardía o su valentía; la inteligencia, las ideas o su carencia, la cerrazón o la apertura. La riqueza o la pobreza, es la de la gente. Osorio Chong también es México, parte de ese México que me avergüenza.

Quizá lo dijo jugando, o quizá Chong sea estúpido, me inclino por esto último. Hablar de Nación es algo complejo, y prefiero no decir nacionalismo. Viva México, viva nuestra selección nacional. Quizá sea un discurso que tiene memorizado, quizá sea que ese deba ser el perfil de un secretario de Estado, quizá. Una separación entre el humano, el hombre, y la tierra; dar la vida por lo intangible, por fe. Nadie debería de darnos, nadie debería de preocuparse por nosotros, porque nosotros somos todos, porque todo es de todos. Osorio viaja en helicóptero, jamás se sube al metro o anda en microbús… Quisiera verlo en la vida del día a día, resolviendo la problemática de tener para la medicina del niño (el mío), o la comida para la familia, o madrugar para recibir atención médica poco fiable. Eso es México. Lo quisiera ver en la calle, en las colonias, en las ciudades que “gobierna” y en donde la vida, precisamente, no vale nada. Ese es México.

¿Qué se necesita para ser secretario de Gobernación, cuánto se tiene que robar, cuántas veces se debe permanecer callado y con los ojos cerrados, cómo se toma el poder con decencia, cómo se hace uno de un círculo de amigos tan “especiales”? Me quedo en la simpleza de la vida, y procurando sobrevivir, que la tierra puede ser más grande que la delimitada por las fronteras.

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