No encontré el spot del Senado de la
República que escuché por la mañana, hablando de las virtudes de
la reforma en materia de telecomunicaciones. Encontré uno similar
que se encuentra en la siguiente liga:
En él, se abre con la construcción de
un mundo de cartón a partir de lo que parece ser el edificio del
Senado de la República (que según una notica de CNN, costó 2,563
millones de pesos; de haber sabido que se haría tanta “maldad”,
quiero decir mierda, en ese lugar...), con iconos arquitectónicos de
la ciudad de México: el caballito de Enrique Carbajal, el ángel de
la independencia... pero se mezclan con la Minerva en Guadalajara y
de fondo el cerro de la silla, en Monterrey (¿las nubes son
chiapanecas, el pasto yucateco?). Supongo que se pretende una
diversidad geográfica, sin embargo, al continuar el video se
abre la imagen hasta dejar un punto en el centro del país que
coincide de nuevo con la Ciudad de México. Antes de eso muchas
manitas se levantan como diciendo “yo, yo, yo”, o “presente,
aquí estoy”, o pidiendo la palabra, o votando, mientras pasa un
metrobús, también muy chilango.
La voz en off de la mujer en
tanto esto pasa dice: “En en el 2013, el senado de la República
trabajo intensamente para aprobar reformas constitucionales y leyes
que benefician a los mexicanos, por ejemplo, la Reforma de
Telecomunicaciones que permitirá a los mexicanos tener mejores
servicios de internet, televisión y telefonía con tarifas más
baratas...”. Luego, una voz varonil, de telenovela, dice: “Senado
de la República, capacidad y trabajo para mejorar tu vida”.
Luego la realidad que quieren que veamos: una niña evidentemente feliz consultado la Internet, una mamá también feliz con un tazón de palomitas a un lado, y otra chica feliz al teléfono (la alegría es la constante), y curiosamente sólo mujeres.
Lo interesante es que en ninguno de los
spots del Senado se habla de la preponderancia de los medios de
comunicación, ni de la concentración de mercados, ni de la
concentración de medios masivos de comunicación, ni de la señal de
las televisoras abiertas que pueda ser retransmitida por televisoras
de paga, ni de los requisitos para las señales de radio
comunitarias... Ni de la participación extranjera, ni de la
regulación de noticias como propaganda...
Es decir, sólo nos dicen lo que
consideran es importante para nosotros, lo demás es cosa de adultos. Y esa
es la manera de excluirnos no sólo de la información, sino del
debate, de las ideas y de los cambios. En términos prácticos, esa no
es la democracia.
Lá máquina legislativa del PRI y del
PAN va en la dirección que ellos saben, y lo mismo se aplica a la
reforma en materia energética. Es novedosa su manera de legislar: en reuniones privadas se acuerdan los cambios, en el senado se simula una discusión, y se aprueban las reformas sin cambios. Es verdad, la
izquierda no existe en tanto no sea mayoría, queda nulificada sin
materia para la negociación política, que es otra forma de
corrupción.
¿Nos quedamos con el optimismo de la
propaganda del Senado?




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