La Selección Nacional, lo más excelso
de los mexicanos... en fútbol, perdió contra Holanda, y los
aficionados lloraban en el estadio, en la plancha del Zócalo
capitalino, seguramente muchos en lugares públicos y sus casas. Una
pequeña tragedia nacional. ¿Por qué siempre ganan los güeros? No
siempre ganan: Costa Rica ganó para siempre, no importa lo que pase
en su siguiente partido, ellos pasaron a cuartos de final ganándole
a los griegos, con su propia desgracia, con todo y sus filósofos y
sus ruinas milenarias... El brillo de lo clásico contra la
marabunta de Centroamérica, contra Mesoamérica, contra los
desentiendes de esclavos, contra los señores del maíz.
Y sin embargo, que México pierda no me
lleva ni al desconsuelo ni a la histeria. Cuando terminó el juego,
los mexicanos no se burlaban más de nadie, no decían más “puto”.
Era un poco patético. ¿Habría quien se pondría una gorra del
tricolor, tomara su matraca y se aventara al vacío? Es dudoso, pero
si como aquellos panistas perdieron el control de su pene con alguna
brasileña guapa (ah, esas señales inequívocas de la naturaleza del
mexicano).
Los que saben dicen que los colombianos
están jugando muy bien, y trato de no enfocarme en su maltrecho
andar entre el narco y los gobiernos de derecha, pero más que todo
pienso en el Carnaval de Barranquilla y en Lucho Argain; yo miré
bien a Chile y sus estudiantes enfrentando a los carabineros, mejor
que a Brasil, incluso a Uruguay (y es una pena por Luis Suárez, que
rabioso mordió a un italiano).
De Uruguay, José Mujica, ese hombre
sencillo, dio la cara por Luis Suárez: "A Luis Suárez no le
elegimos para filósofo"; después, el presidente dijo de los
dirigentes de FIFA: “Viejos hijos de puta”. Nada tan fresco como
unas palabrotas bien claras.
Los buenos modales de los europeos...
Creo que es una exageración, recordando a Zidane dando un cabezazo a
Materazzi, otro italiano; peor aún, el racismo en sus estadios.
Para pocos goles y buenas costumbres
los japoneses, levantando su basura del estadio. ¿En serio lo
hicieron? En serio, nunca se les miró enseñando la ropa interior
con los colores de su bandera, como una reportera chilena, o
prometiendo dos días de sexo continuo como Marlen Doll, si ganaba la
misma selección. ¿Dos días de sexo continuo? Eso si es...
resbaloso, lúbrico, de maratón, de fila para entrar al cine.
Si se trata de fut-nacionalismo: Luis
Montes, futbolista mexicano, le cuestionó la nacionalidad a un
comentarista de Televisa (Raoul Ortiz “el pollo”), por unos
comentarios ¿estadísticos? de la Selección en los últimos
mundiales. Entonces, ¿para ser mexicano hay que ser necio, vulgar y
desmemoriado? Otra: la línea holandesa KLM retiró un tuit con una
imagen que mostraba un tablero de aeropuerto de “salida”
antecedido por una imagen de un charro bigotón (¿mariachi?, o...
¿podría ser un seleccionado de Costa de Marfil?), con lo que
ratifico: aquí somos muy sentidos.
Y, rememorando al Presidente: Señor...
no ganó la Selección, no se trajo ese trofeo a nuestro país. Pero
eso ya lo sabía probablemente, sólo que había que ponerle
“emoción” a la vida, ¿verdad? Una manera de disfrazar un poco
la miseria, qué más da.

No hay comentarios:
Publicar un comentario