Las reformas transformadoras que logramos este 2013 son resultado de un trabajo en equipo que aprovechó, en todo momento, nuestra valiosa pluralidad.
En esta época de agradecer, compartir y celebrar en familia y con los amigos, también es momento de unirnos en propósitos comunes para que nuestro país continúe por la ruta de la transformación y la eficacia.
Como Presidente de la República, deseo que estas fiestas nos permitan renovar nuestro compromiso con la paz, la justicia, la prosperidad, el respeto y orgullo de nuestra casa común, ésta, que es México.
Deseo mucho éxito y felicidad a todas las familias mexicanas, con la certeza de que, a través de los cambios y transformaciones que se han logrado, 2014 será de mayor prosperidad y desarrollo en beneficio de todos los mexicanos.
¡Muchas felicidades!
Escrito
por Enrique
Peña Nieto
Presidente
de los Estados Unidos Mexicanos
(página
de la Presidencia de la República:
http://www.presidencia.gob.mx/felices-fiestas-mexico)
En el mensaje
navideño del señor presidente de los Estados Unidos Mexicanos, hay
un tono pausado que lo da el uso de los puntos y aparte, como si se
tratara de un discurso. Escucho-leo al político. Cosa mínima,
utiliza únicamente un punto y coma (en el primer párrafo), y lo
utiliza inapropiadamente (sabemos de sus problemas de lectura). Se
trata de un texto tan concreto que parece que no tiene cuarteaduras,
pero hay manera de entenderlo, por ejemplo con el uso de sus
negritas:
Reformas
transformadoras...
Ruta de la
transformación y la eficacia...
Compromiso con
la paz, la justicia y la prosperidad...
¡Muchas
felicidades!
Y ya no es una felicitación navideña, sino un comercial más dentro de un texto que tenía el rostro de inofensivo. Parecería imposible separar su mensaje de la
insistente metralla publicitaria, de las reformas que emprendió y su
justificación basada en una supuesta prosperidad nacional.
El resto del texto
es espuma de amabilidad decembrina, superación personal (“confiar
en lo que somos y, sobre todo, en lo que podemos ser”) y
nacionalismo barato: hombres, mujeres, niños, niñas, habrá que dar
la vida, la perra vida, la hambrienta vida, por México, bien
representado por el grupo en el poder.
Que sencillo es hablar de justicia, de prosperidad, de paz, cuando se tiene la vida arreglada, señor presidente, que sencillo es hablar desde la casa bien iluminada, desde la mesa plena de comida, desde la comodidad de un grupo arropado con el poder. ¿Felicidades, y muchas? Quite las arrugas de su traje, sacúdale el polvo de la miseria de millones de mexicanos, y diga ¡salud!, que los hospitales están llenos de desahuciados que no tienen más que un popular, dicen, seguro.
Que sencillo es hablar de justicia, de prosperidad, de paz, cuando se tiene la vida arreglada, señor presidente, que sencillo es hablar desde la casa bien iluminada, desde la mesa plena de comida, desde la comodidad de un grupo arropado con el poder. ¿Felicidades, y muchas? Quite las arrugas de su traje, sacúdale el polvo de la miseria de millones de mexicanos, y diga ¡salud!, que los hospitales están llenos de desahuciados que no tienen más que un popular, dicen, seguro.

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